¿ Es mi cuerpo con menopausia un error?
Menopausia y mujer curvy: nueva vida, nuevo armario, nueva tú
¿Te acuerdas de aquellas mujeres de cincuenta años que iban vestidas de negro de la cabeza a los pies? Zapatillas negras, suela amarilla, y una especie de uniforme que las envejecía veinte años más. Aquello no fue hace tanto. Era la señal de que la mujer, al llegar a la menopausia, desaparecía. Se volvía invisible. Se vestía como si ya no importara, como si su cuerpo ya no mereciera ser visto.
Pero de aquellas lluvias, estos lodos. Hoy seguimos sin hablar de esto como toca. Sigue siendo un tema tabú, solo que ahora se disfraza de frases de autoayuda vacías o de artículos médicos llenos de términos que no entiende nadie. Y la mujer menopáusica sigue sin encajar. Ni en la moda, ni en la belleza, ni en el deseo, ni en las conversaciones reales.
Hay hombres que hacen comentarios fuera de lugar. Y mujeres que hacen comentarios aún más dañinos. Porque a veces, quien más duele es quien debería entenderte. Y en medio de todo esto, está la perimenopausia, esa montaña rusa sin cinturón de seguridad. Un día estás eufórica, al siguiente te despiertas con la piel tan fina que cualquier comentario te desborda. Como dicen nuestras clientas: "O estoy muy efusiva o me molesta todo." No hay término medio. Es vivir en el filo de la navaja, sin saber qué versión de ti va a aparecer cada mañana.
Y luego la regla se va. Y no se va sola. Se lleva contigo el cuerpo que conocías. Porque el cuerpo cambia. Engordas, sí. Pero no como antes. Ahora la grasa se acumula en sitios que no conocías: la tripa, los costados, la espalda. La cintura se ensancha casi de la noche a la mañana. La ropa que te valía hace dos años ya no te vale. Y esto no ha pasado en veinte años. Ha pasado en dos, en tres, en cinco.
Te miras al espejo y no reconoces la silueta. Has vivido toda una vida conociendo tu cuerpo, sabiendo qué le sentaba bien, qué le favorecía. Y de repente, ese cuerpo no está. Es otro. Y nadie te ha enseñado a vestir a esa nueva mujer. Las tiendas siguen vendiendo ropa para el cuerpo que ya no tienes.
Y si lo miras todo junto, parece un otoño. Decadencia. Hojas secas. La sensación de que lo mejor ya ha pasado.
Pero es un error. Un error total. Porque la menopausia no es el otoño de la vida. Es la primavera de la libertad. ¿Cómo se entiende si no? Es el momento en el que más puedes dedicarte a ti. Si has tenido hijos, ya son mayores, tienen sus vidas, no te comen todo el tiempo. Si no los has tenido, es un momento de estabilidad personal. Sabes lo que quieres y, lo más importante, sabes lo que no quieres. Profesionalmente, sueles estar en un momento de estabilidad. Familiarmente, también. Económicamente, igual.
La sexualidad en la menopausia: una época dorada
A nivel sexual, es una época dorada. El miedo a quedarte embarazada desaparece. Las relaciones se vuelven más libres, más presentes, más preciosas. Pero también hay falsos mitos. Se dice que la mujer menopáusica ya no es válida sexualmente. Y es mentira. Si hay algún problema, muchos son provocados por todo lo anterior: el cambio de cuerpo, la falta de reconocimiento, la presión social. No es que el deseo desaparezca. Es que todo lo que rodea a la menopausia hace que a veces sea más difícil encontrarlo.
Las soluciones, a menudo, son simples. Poner un punto de morbo. Y para eso, la ropa interior para mujeres curvy es fantástica. Hay tanto desconocimiento que, como me contaba una amiga enfermera, llegan a las revisiones mujeres que por pudor no sabían que existían lubricantes para la sequedad vaginal. No hablo de geles eróticos. Hablo de productos que palían un síntoma físico real.
Bienvenida al mundo curvy
Y entonces llega la pregunta clave: si hemos llegado a la convicción de que la menopausia es una época dorada, ¿por qué la tratamos tan mal? ¿Por qué seguimos vistiendo ropa que nos aprieta o nos disimula en lugar de ropa que nos celebra? ¿Por qué seguimos sin saber qué ponernos cuando nuestro cuerpo ha cambiado? ¿Por qué seguimos aguantando comentarios fuera de lugar? ¿Por qué seguimos sin hablar abiertamente de esto con nuestras amigas, con nuestras hijas, con nosotras mismas?
Si es una época dorada, empecemos a tratarla como tal. Y tratarla como tal empieza por la ropa para mujer menopáusica. Porque la ropa no es solo tela. Es cómo nos presentamos al mundo. Es cómo nos sentimos en nuestra propia piel. Es la primera conversación que tenemos con nosotras mismas cada mañana.
Bienvenida al mundo curvy. Porque el mundo curvy es inclusivo. En él cabemos todas. Las que han sido siempre curvy y las que se han vuelto curvy con la menopausia. Las que tienen tripa, las que tienen caderas anchas, las que tienen muslos grandes, las que tienen pecho caído. Todas. El mundo curvy no pregunta, no juzga, no excluye.
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Renovación de armario: fuera lo que no vale
Qué mejor que plantearnos la nueva faceta de la vida con una renovación de armario para tallas grandes. Fuera lo que no vale. Vamos a sentirnos seguras, fuertes, poderosas. Vamos a ser guapas para nosotras y para los demás.
Vamos a aprender a vestir sin tener que llevar por encima una batamanta. Vamos a ver qué es lo ideal para cada ocasión. Fase de vida nueva, ropa nueva. Y lo que no vale, lo tiramos, lo regalamos o mejor, lo donamos. Porque vaciar el armario de lo que ya no nos sirve es también vaciar la mente de lo que ya no nos representa. Es hacer espacio para la nueva mujer que somos.
Cómo vestir tu nueva vida
Lo primero es soltar. Antes de comprar, hay que limpiar. Pregúntate con cada prenda si te queda bien ahora, si te hace sentir segura y bonita, si la has usado en el último año, si te la pondrías hoy para salir, si está en buen estado. Si la respuesta es no, fuera. Y lo que no vale, se dona. Porque hay mujeres que necesitan lo que a ti ya no te sirve. Y porque soltar también es un acto de generosidad.
Después, toca construir. Tu cuerpo ha cambiado. Tu armario también debe hacerlo. Busca prendas que abracen sin apretar. Tejidos que se adapten a tu nueva silueta. Cortes que te favorezcan: tiro alto para sujetar la tripa y alargar piernas, escote en V para estilizar el torso, mangas tres cuartos , vestidos camiseros para los días en los que no sabes qué ponerte, tejidos fluidos que no marquen y que se muevan contigo.
La lencería: tu mejor aliada
Y la lencería. No la descuides. Una buena base cambia todo. Un sujetador para talla grande que sujete bien, que no clave, que levante. Unas braguitas de tiro alto que abracen la tripa sin apretar. Un body moldeador que no se suba y que siente bien bajo cualquier prenda. Un conjunto de lencería bonito que te recuerde que eres deseable, aunque la sociedad te haya dicho que ya no.
Deja atrás la dictadura del negro. El negro no es la única opción. Y el color no engorda. Atrévete con el azul marino, con el burdeos, con el verde botella, con el mostaza. Atrévete con el blanco si el corte es bueno. Atrévete con estampados medianos que den movimiento.
Looks para cada ocasión
Y para cada ocasión, un look : vaquero curvy y camiseta para el día a día, pantalón de vestir y blusa para el trabajo, falda midi y jersey para una comida familiar, vestido negro y tacones para una cena, y un vestido camisero para los días difíciles, esos en los que necesitas un plan B que siempre funciona.
Nueva vida, nueva tú
Porque la menopausia no es el final. Es el principio de una nueva etapa donde tú eres la protagonista. Tu cuerpo ha cambiado. Tu armario también debe hacerlo. Vístete para la mujer que eres ahora, no para la que fuiste.
Y recuerda: en el mundo curvy cabemos todas. Porque la mujer menopáusica no es una mujer que se apaga. Es una mujer que se enciende. Y merece vestirse como tal.
"Qué mejor que plantearnos la nueva faceta de la vida con una renovación de armario. Fuera lo que no vale. Vamos a sentirnos seguras, fuertes, poderosas. Vamos a ser guapas para nosotras y para los demás."
¿Te ha gustado este artículo? Si quieres seguir aprendiendo a vestir tu nueva silueta con estilo y sin complejos, te invito a leer nuestra guía sobre cómo elegir vaqueros curvy fit . Porque la moda curvy no entiende de edades. Entiende de cuerpos reales.
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María José Bueno es la fundadora de By Mj, una empresaria valenciana especializada en moda curvy, oversize y tallas grandes. Su misión es visibilizar y celebrar todos los cuerpos a través de la moda inclusiva.
